04
Nov
2010
Emilio Flamarique
Bajo el lema “Calidad un factor de éxito” el próximo 11 de noviembre se celebrará el Día Mundial de la Calidad, estando la conmemoración enmarcada dentro de la Semana Europea de la Calidad. En Navarra, también festejamos en el Baluarte, el Día Navarro de la Calidad, con el objetivo de sensibilizar a la opinión pública navarra sobre las ventajas que ofrece la calidad, así como su importancia en la competitividad empresarial.
Actualmente numerosas tribunas, jornadas y trabajos tratan de aportar material al debate sobre las vías a seguir para salir lo antes posible de la situación económica que sufrimos y, lo que es más importante, en qué condiciones. Más allá de las previsiones de los principales gurús económicos, estoy seguro de uno de sus elementos esenciales: la calidad. Sólo con calidad no saldremos de la crisis, pero sin ella no lo haremos en las condiciones adecuadas.
La certificación es una eficaz herramienta de competitividad, que contribuye a generar confianza. Pero para que la certificación aporte verdadero valor debe ser abordada por un tercero independiente y con rigor.
Las empresas e instituciones públicas navarras han sabido ver en las normas técnicas y en los certificados que respaldan su uso un eficaz aliado de competitividad, que contribuye a generar confianza. Los datos son elocuentes: actualmente las organizaciones navarras atesoran cerca de 2.000 certificados de la Asociación Española de Normalización y Certificación (AENOR), que les apoyan en diversos ámbitos.
AENOR está presente en Navarra desde el año 1991, cuando emitió su primer certificado de Calidad ISO 9001 y desde 2004 cuenta con una sede permanente en la región. Los principales certificados son los del Sistema de Gestión de la Calidad según la norma UNE-EN ISO 9001 (con más de 820 reconocimientos), los de Producto o Servicio identificados con la Marca N de AENOR (560) y Sistema de Gestión Ambiental UNE-EN ISO 14001 (215). Navarra es hoy, en términos relativos, la región que mejor posición ocupa en la clasificación regional de certificados de Calidad ISO 9001, en comparación con su contribución al Producto Interior Bruto (PIB), lo cual es mérito de las empresas e instituciones públicas.
La certificación no es un concepto estático sino que evoluciona conforme lo hacen las demandas y nuevas necesidades de las empresas. En este sentido, entre los nuevos certificados con mayor proyección pueden citarse Sostenibilidad; I+D+i; Seguridad y Salud en el Trabajo; Seguridad Alimentaria y Seguridad de la Información, entre otras.
Junto a los ámbitos de certificación más extendidos, las empresas e instituciones navarras ya están apostando por los nuevos campos de certificación; buena prueba de ello son las primeras empresas navarras que han certificado su Sistema de Gestión de Seguridad de la Información según la norma internacional ISO 27001, los certificados de Seguridad y Salud en el Trabajo según el estándar internacional OHSAS 18001 o las compañías que han certificado su seguridad alimentaria conforme a los principales protocolos europeos de la distribución (IFS o BRC).
Por otro lado, algunas empresas navarras ya disponen de la certificación de Ecodiseño, bajo la norma UNE 150301. El Ecodiseño tiene en cuenta la Gestión Ambiental de un producto durante todas las fases del ciclo de vida del mismo.
La Administración Pública Navarra también constituye un ejemplo de apuesta por la calidad. Por ejemplo, el Gobierno de Navarra, a través del Departamento de Innovación, Empresa y Empleo, dispone del certificado de Calidad ISO 9001. Además, han obtenido este reconocimiento otras áreas del Gobierno, como el servicio telefónico Infolocal 012 de los Servicios de Calidad e Innovación del Departamento de Administración Local y también la Sección de Psicología del INAP. Otros ejemplos lo constituyen diversos Ayuntamientos, entre los que podemos destacar el de Pamplona, Tudela, Valtierra o Villava, habiendo certificado estos últimos tres sus Cartas de Servicios.
Ventajas de la certificación
En la economía global sin calidad no es posible ser competitivo. La calidad es más que un sistema de su propia gestión. Sin duda ese sistema supone el cimiento–ineludible- sobre el que construir todo aquello que conforma un concepto global de calidad: políticas de seguridad laboral, de innovación, ambientales, etc. La calidad es una forma de abordar cada actividad de una organización involucrada con una ética que ha de ser su columna vertebral, mediante una apuesta por la mejora continua.
Las ventajas de la certificación son numerosas, pero pueden resumirse en tres; mejora los procesos y elimina los costes —incluidos los directamente monetarios— de la ‘no calidad’; logra una mayor implicación de los profesionales al conseguir el trabajo bien hecho y de forma sostenible y, además, conlleva una mayor convicción en la transmisión del compromiso con la calidad a todos los públicos de una organización.
Algunas organizaciones ven la crisis como una oportunidad, una oportunidad de distinguirse de aquellas otras que no tienen unos cimientos tan sólidos. Una parte importante de estos cimientos es disponer de una eficaz sistemática de gestión que apueste por la mejora continua y permita garantizar los factores que caracterizan la gestión, entre los que cabe destacar: el establecimiento de objetivos, la mejora de los procesos, la eliminación de los costes de la “no calidad” y tener capacidad de aprendizaje, que se traduce en una capacidad de innovación.
La certificación no es gasto, sino inversión, ya que presenta unos retornos muy notables. De entre ellos quiero destacar uno, por encontrarse entre los valores más importantes con que puede contar hoy una organización: ganarse la confianza de sus distintos públicos. En estos tiempos que corren hablar de certificación, es hablar de confianza, es hablar de confianza por parte de los mercados en la empresa, es confianza de los inversores en la gestión de la empresa, es confianza de los propios trabajadores en la empresa, es hablar de confianza de los consumidores en los productos lo cual tiene traducción directa en decisiones de compra de un producto o servicio, por eso disponer de la certificación es símbolo de confianza.
Destacada posición internacional
En numerosos ámbitos de certificación, somos es un referente internacional, habiendo contribuido a ello las empresas navarras. Por ejemplo, España es el segundo país de Europa y cuarto del mundo por número de certificados de Calidad ISO 9001, según el último informe de la Organización Internacional de Normalización (ISO) y en el primer país de Europa, desde hace cinco años, por número de certificados en Gestión Ambiental ISO 14001.
El informe de ISO, principal referente internacional en el ámbito de la certificación, pone de manifiesto que, pese a la crisis, la actividad de certificación ha seguido creciendo, incluso más que durante el año 2008, demostrando así que la certificación es una útil herramienta de competitividad empresarial. Este crecimiento es especialmente notable en los nuevos ámbitos de la certificación, como Seguridad de la Alimentación o como se ha indicado anteriormente en Seguridad de la Información.
El certificado de Seguridad Alimentaria ISO 22000 es una útil herramienta para la gestión de la inocuidad de los alimentos por parte de todo tipo de Organizaciones de la cadena alimentaria, con independencia de su tamaño y complejidad. Busca una gestión integrada y coherente de la inocuidad de los alimentos con el objetivo último de ofrecer productos seguros para el consumo. La certificación de Seguridad de la Información ISO 27001, ayuda a proteger y reforzar los sistemas de información de las organizaciones y tiene numerosas ventajas: La implantación de controles adecuados para asegurar la confidencialidad, integridad y disponibilidad del sistema de información; la capacidad de la organización para conocer sus riesgos, identificar las amenazas y reducirlas, y el cumplimiento de las distintas normativas de Protección de Datos Personales, servicios de la Sociedad de la Información, Comercio Electrónico, Propiedad Intelectual y Seguridad de la Información.
En calidad, se han ganado muchas batallas en poco tiempo, pero corremos el riesgo de creer que es una guerra ganada; lo cual, como es bien conocido, es el primer paso para perderla. Las Organizaciones necesitan hoy más que nunca fortalecer cada ángulo de su competitividad, y en la calidad tienen el más poderoso aliado.
Emilio Flamarique es director de Aenor en Navarra
CATEGORÍA: Automoción, Gestión